Junio Arde Rojo |

El primer orgullo fue una revuelta

Se cumplen 52 años de la redada policial en el bar Stonewall Inn, de New York, que dio paso a una serie de revueltas encabezadas por personas LGBTI+. Una protesta que se plantó ante las instituciones de la violencia y aún hace temblar los cimientos de la sociedad heterosexual.
Jun, 25. 2021
Mauri Aguilera y Lauri González*

Este 28 de junio se conmemora el 52 aniversario de la mítica redada policial al bar estadounidense “Stonewall Inn” (1969), orientado a un público mayoritariamente homosexual. Por primera vez en décadas esta comunidad le puso un alto a la humillación, la violencia y la vulneración de los derechos humanos habituales por parte de las fuerzas policiales, provocando un antes y un después en la historia con efectos en todo el mundo.

Aquella noche en el barrio de Greenwich Village, de la ciudad de New York, pudo haber sido una más en la que la policía irrumpía con violencia en uno de los pocos lugares de la época que permitía vivir la afectividad sin ataduras. Aquel desprecio que demostraron las fuerzas represivas generó su respuesta, su desenlace, su resistencia. La revuelta puso un freno a la violencia institucional nunca antes visto, con tres días de tomas de las calles en las inmediaciones al bar destruido por la polícia. La movilización provocó el retroceso de las fuerzas paralizando la vida cotidiana del barrio por completo.

Es por esto que la comunidad y organizaciones e instituciones LGBTI+, de Derechos Humanos y Organismos Internacionales de todo el mundo conmemoran esta fecha, poniendo énfasis en la resistencia provocada ante el sistema sociocultural heterosexual y patriarcal impuesto. Por primera vez, un 28 de junio, se alzaron las banderas de lucha identificadas con los colores del arco iris contra la injusticia, la humillación, el maltrato y el atropello de los derechos cívicos, marcando un antes y un después en la historia de colectivos de diferentes identidades sexuales fuertemente invisibilizadas y oprimidas.

MUERTE DE JUDY GARLAND

Judy Garland falleció a los 47 años aquel verano, el 22 de junio de 1969. Se había ido la voz de ‘Over the rainbow’, actriz y cantante que no sólo supo ser una estrella y ganar los oscars de la academia, sino que pasó a ser considerada también un mito y una figura de inspiración e identificación del movimiento gay. Es en este contexto que la revuelta tuvo lugar, en un momento de duelo generalizado de la comunidad por la muerte del ícono. Aquella noche se celebraba un tributo memorial a Judy Garland en el bar Stonewall Inn, la historia atenta a lo que ocurriría después.

QUIÉN TIRÓ LA PRIMERA PIEDRA

Para la época, la transexualidad despertaba tabúes, incluso dentro de la propia comunidad incipiente, y fue ese sector el que desempeñaría un rol central en las protestas que vendrían. Las mujeres transexuales, drag queens y trabajadoras sexuales migrantes desempeñaban su propio rol artístico en Stonewall Inn, así como lo harían en las revueltas y los duros enfrentamientos con la policía. Sin trabajo, sin techo, sin documentos, ya no tenían más nada que perder o les hicieron creer que lo habían perdido todo. De la exclusión y la violencia absoluta se encendió la chispa para cambiar ya no una sino todas la realidades.

La primera piedra se le otorgó a la activista transexual Sylvia Rivera quién afirma haber arrojado la segunda y la mas importante en una seguidilla antifascista que llegaría a nuestros días, diagramando una serie de aperturas y reconocimientos de los derechos civiles.

Lo que ocurrió aquella noche encendió la chispa, sin redes sociales, sin internet, sin celulares, pero armadas redes analógicas afectivas y a través de un boca en boca que inundó las calles de locas y travestis y ya no hubo vuelta atrás. Gas lacrimógeno y cada vez más efectivos policiales con escudos, golpes y detenciones desencadenaron aún más la furia por tantos años de opresión y humillaciones. La manifestación fue tal que la policía se vio obligada a liberar el barrio de Greenwich Village y la bronca roja en las calles duró días.

PRIMERA MARCHA DEL ORGULLO

Recién al año siguiente la convocatoria por el primer aniversario de este hecho consiguió el apoyo de miles de personas que marcharon hasta el Central Park por la 5ta Avenida atravesando la Isla de Manhattan, movilización que luego se conocería como la Primera Marcha del Orgullo de la historia de este movimiento, que hoy cumple 52 años de lucha.

En 2015 se estrenó la película Stonewall, de Ronald Emmerich, que recrea aquella mítica redada al bar y enlaza el comienzo de un movimiento emergente que más tarde conoceríamos como comunidad LGBTI+. Aún así, algunas organizaciones locales pusieron en discusión aquella historia oficial que instalaron los medios otorgando centralidad a líderes siempre blancos y sesgos severamente racistas en la revisión historiográfica.

Es por ello que recuperamos figuras que estuvieron presentes en los disturbios como la de Silvya Rivera, Marsha P. Johnson, Stormé DeLarverie, y Craig Rodwell, entre otrxs, quienes habrían arrojado las primeras piedras contra la policía. Ese primer orgullo no fue un desfile, ni una celebración, ni una fiesta, aquel primer orgullo fue una protesta que se plantó ante las instituciones de la violencia y aún hace temblar los cimientos de la sociedad heterosexual.

En 2017 Netflix publicó una película documental llamada La muerte y la vida de Marsha P. Johnson, luego de su extraña muerte en 1992. La investigación la realiza la activista trans Victoria Cruz, amiga y compañera de Marsha.

SYLVIA RIVERA: DENUNCIA AL MOVIMIENTO GAY

Sylvia Rivera nació el 2 de julio de 1951 y falleció el 9 de febrero de 2002. Sylvia fue miembro fundadora y activista de Gay Liberation Front y la Gay Activists Alliance, llegando a su punto más álgido en los enfrentamientos en Stonewall Inn. Al año siguiente conformó, con su amiga Marsha P. Johnson, el grupo STAR (Street Transvestite Action Revolutionaries) un colectivo de activismo radical involucrando a jóvenes de la calle, trabajadorxs sexuales y personas del colectivo LGBTI mayoritariamente transexual.

Año a año las marchas del orgullo fueron rompiendo la invisibilidad pero no así el encanto de la discriminación y la violencia. Hacia 1973, Sylvia denunció de burgués a aquel movimiento popularizado y reclamó por las personas olvidadas de la revuelta de Stonewall Inn: las personas transexuales, drags queens aún detenidas y encarceladas por la polícia. Luego de aquel discurso, Sylvia se retiró de la vida pública para regresar recién unos 20 años después.

MARSHA JOHNSON

Marsha P. Johnson nació en Nueva Jersey el 24 de agosto de 1945. Tuvo una infancia difícil al crecer en un hogar de tradición cristiana y revelarse contra lo que sentía y vivía su cuerpo. Después de graduarse se mudó a la ciudad de Nueva York, donde tuvo que luchar para llegar a final de mes con trabajos esporádicos.

Encontró un medio de supervivencia como drag queen y empezó a diseñar sus propios trajes. La historia cuenta que Johnson y Rivera estuvieron entre los primeros clientes del bar en resistirse a las acciones de las autoridades y en responder.

Marsha falleció en 1992. Su cuerpo fue encontrado en el río Hudson y, aunque en un principio se pensó que había sido un suicidio, el caso se ha reabierto en 2012. Su legado incluye al Instituto Marsha P. Johnson, que busca proteger a las personas transgénero afroamericanas. Como mujer transgénero, afroamericana y trabajadora sexual se convirtió en un icono de la lucha por los derechos del colectivo.

Los disturbios de Stonewall no fueron las primeras manifestaciones a favor de los derechos de la comunidad LGBTI+. Los ´60 en EE.UU. fueron años plagados de revueltas en pro de las minorías y en contra de la Guerra de Vietnam. El caso de Stonewall quizás se hubieran quedado en un incidente más de no ser por ‘La marcha del Día de la Liberación’ de Christopher Street en 1970, una manifestación en recuerdo de los disturbios que tuvo lugar un año más tarde y que poco a poco se convertiría en La Marcha del Orgullo neoyorquino.

CRAIG RODWELL

El grupo de organizadores de este evento estuvo liderado por Craig Rodwell, el fundador de la primera librería del país dedicada a autores de la comunidad, la Librería en Memoria de Oscar Wilde.

El activismo de Rodwell comenzó a temprana edad, participando de diferentes movimientos en pos de la defensa del colectivo LGBTI+. En el año 1967 fundó el grupo Homophile Youth Movement in Neighborhoods (HYMN) y fue uno de los principales promotores de la primera marcha del Orgullo en Nueva York. Su activismo fue reconocido y galardonado y su nombre es recordado en el Muro Nacional de Honor LGBTQ.

STORME DELARVERIE

Otro gran ícono a destacar es la activista Stormé DeLarverie. Fue la lesbiana que prendió la mecha la noche en la que se desataron los disturbios de Stonewall en junio de 1969. Es recordada como un icono de la lucha por los derechos LGTB y artista, que honró los escenarios del Apollo Theater y el Radio City Music Hall. Trabajó la mayor parte de su vida como presentadora, cantante, seguridad, guardaespaldas y voluntaria de patrullas de calle, la “guardiana de las lesbianas de Village”

Durante los años ‘50 y ‘60 DeLarverie fue la presentadora y drag king de la Jewel Box Revue, el primer teatro de variedades con drag queens étnicamente inclusivo. Tenía una presencia impactante, atractiva, inspiró a otras lesbianas a adoptar lo que antes se consideraba “ropa para hombres” como ropa de calle.

El papel de DeLarverie en el movimiento de liberación gay perduró mucho más allá de la revuelta de 1969. En los años ‘80 y ‘90 trabajó como seguridad en la puerta de varios bares de Nueva York. Era miembro de la Stonewall Veterans’ Association. Falleció en 2014.

* Mauri Aguilera es activista LGBTI+ y prosexo argentino, actualmente integrante de la CTA-A Provincia de Santa Fe.
* Lauri González es militante lésbica y feminista santafesina integrante del Departamento de Diversidad Sexual y Géneros de la CTA-A

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