A 11 años, seguimos marchando por Jorge Julio López

Por Comunicación CTAA* | Este lunes 18 de septiembre  se cumplen once años de la segunda desaparición del testigo clave contra el genocida Miguel Etchecolatz, Jorge Julio López.  Este aniversario recogerá también otro reclamo por aparición con vida y justicia: el de Santiago Maldonado, desaparecido hace un mes y diecisiete días en el Pu Lof Resistencia en Cushamen, Chubut. En Rosario la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma marchará desde Plaza Montenegro a la 25 de Mayo. En la capital provincial participará del acto en Plaza del Soldado.

Además de los casos de López y Maldonado, en la provincia de Santa Fe también resonarán dos casos de mujeres desaparecidas: Rosalía Jara de Fortín Olmos (Departamento Vera), de quien nada se sabe desde Julio de este año y Paula Perassi, sanlorencina que este 18 de septiembre hará seis años que está desaparecida y, se presume,  murió tras haber sido sometida a un aborto forzado impulsado por un reconocido empresario de la zona, tras lo cual hubo una trama intrincada de encubrimiento policial y judicial para ocultar el destino de su cuerpo.

La CTAA Rosario junto a la Multisectorial marchará este 18 de septiembre desde las 17 horas, partiendo de Plaza Montenegro (San Luis y San Martín) hacia Plaza 25 de Mayo (Córdoba y Buenos Aires). A las 17.30 horas en la ciudad de Santa Fe en tanto, se participará junto a la Multisectorial de Derechos Humanos del acto en Plaza del Soldado (Salta y San Jerónimo).

El reclamo central sigue siendo el de aparición con vida y justicia para Jorge Julio López, en un contexto de conmoción social por el caso de desaparición forzada de persona en Chubut, con Santiago Maldonado como víctima. Además, la continuidad del juzgamiento a los genocidas como a los responsables civiles de los delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura cívico militar.

Nadie en este país puede desaparecer a alguien si en algún momento de esa trama, sea ejecutando la desaparición o encubriéndola, no hay participación de alguna de las fuerzas represivas del Estado. Sea del orden público nacional o provincial es insoslayable la necesidad de que algún sector de ellas sea partícipe del delito para sostener la impunidad de los ejecutores. La segunda desaparición de López y las posteriores ironías del genocida Etchecolatz a quien señaló en el juicio por crímenes de Lesa Humanidad,  intentaron amedrentar a los y las testigos que habían sido víctimas del Estado terrorista. Hoy a once años no sabemos qué ocurrió con López, y tenemos el caso Maldonado como un nuevo alerta a esta democracia pobre y vapuleada”, expresaron desde la CTAA.

Los casos del joven Franco Casco y Gerardo Escobar en Rosario, de Paula Perassi en San Lorenzo y Rosalía Jara en Fortín Olmos, muestran también a una policía provincial empachada de delito y corrupción. Entonces, no son ovejas descarriadas como quisieron hacernos creer también con el asesino del docente Carlos Fuentealba en Neuquén, o con los de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en Buenos Aires. Hay que tener cuidado. Cuando políticos como el ex Presidente Eduardo Duhalde, o el por entonces gobernador bonaerense Felipe Solá pretenden exculparse del caso de Puente Pueyrredón aduciendo que a ellos también les tiraron un muerto, se construye la hipótesis que solidificará impunidades desde una misma fórmula. Hay que desmantelar el aparato represivo del Estado, y condenar a los responsables políticos de esos hechos tanto como a los materiales, es una cuestión de vidas o muertes y lamentablemente cada día la realidad nos da la razón”, prosiguieron desde la organización.

Por eso, convocaron a sumarse a las iniciativas que en todo el país se replicarán, para que con la movilización unitaria se diga basta a la represión, el accionar delictivo de las fuerzas públicas, el encubrimiento político, mediático y judicial. Y, sobre todo, que nos devuelvan a Julio, Santiago, Rosalía, Paula y tantos otros y otras, para que las familias y la sociedad puedan saber qué pasó y  los responsables sean debidamente juzgados.

Comunicación CTAA

 

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