A 14 años de la Inundación 2003: La insoportable espera de justicia

Por Comunicación CTAA*| Se han construido 14 años de Impunidad sobre el pueblo santafesino, una inundación evitable que dejo muerte y dolor. 14 años de una justicia que mira para otro lado. Este sábado 29 de Abril a las 18Hs volvemos a marchar a la Plaza 25 de Mayo, con la memoria y la lucha como bandera, para volver a reclamar Justicia y un no rotundo contra la impunidad de Carlos A. Reutemann.

En el marco de este nuevo aniversario, durante estos 14 años el rol de la justicia ha sido no ser justa, incumpliendo con el rol que le corresponde. Luego de la catástrofe evitable que dejó el saldo de más de 150 muertos y un tercio de la población afectada, no hay aún ningún responsable amén de los tres acusados por parte de la justicia. La población santafesina también tiene un rol vital en recordar y juzgar, pero por momentos padece de una enfermedad que le carcome su sentido crítico, una especie de “esquizofrenia”, parece sufrir varias veces lo mismo. Los votos que sacó Reutemann, reelegido senador nacional, es un claro ejemplo de ese padecimiento que resulta inexplicable, y que sólo se puede comprender en el terreno de la falsa conciencia, como enfermedad social y política.
Ante un nuevo 29 de abril, estamos a un paso de que se consagre la impunidad parcial o total o que la justicia se ponga los pantalones.

Jorge Castro y Milagros Demiryi, actores civiles en la causa Inundación.

En febrero de este año la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe dio lugar a la queja del abogado defensor de Marcelo Álvarez en la causa inundación, en la que junto con otros dos funcionarios, está imputado por “Estrago culposo agravado por la muerte de 18 personas”. Esto quiere decir que el máximo tribunal resolvió abrir la queja presentada por la defensa del ex intendente. Una muestra más de la justicia obrando de forma injusta, que parece mirar y escuchar sólo los reclamos de los más poderosos. La indefensión jurídica es un agravante de la impunidad.
Hoy nos conmovemos por lo que nos pasa en la actualidad, con nuevos desastres que atender, pero la del 2003 fue la peor catástrofe que vivió nuestra ciudad. Y en estos años han operado los oídos sordos de muchos de los medios de comunicación a los reclamos. Pasa el tiempo y los políticos se van muriendo impunes gracias al accionar de la justicia que es impresentable por el nivel de impunidad que ha sostenido. Lamentablemente y por doble veracidad, los inundados santafesinos fueron la avanzada de una verdad que se repite a lo largo y a lo ancho del país. “Los cuatro gatos locos”, como nos denominó el ex gobernador Obeid, pudieron predecir 11 años antes lo que ocurriría en cualquier lugar del país por desbordes de cuencas, lluvias intensas, deslave de los cerros, y por la falta de obras públicas. Los ejemplos brotan: Santa Fe, Comodoro Rivadavia, Tucumán, Tartagal, Catamarca, Buenos Aires, etc. ¿Cuál ha sido la respuesta de la provincia y la nación?: “la emergencia hídrica”.

Cuando lo que se impone es un plan estratégico que debe ser no sólo nacional, sino de colaboración internacional, abarcando a toda la cuenca del Río de la Plata. La realidad del litoral argentino es abrazada por una de las cuencas más grandes del mundo. Hoy más que nunca la consigna sigue vigente:
“inundados de ayer, inundados de hoy, inundados por venir”.

Esta causa se ha sostenido y está viva gracias a la lucha de las y los santafesinos, siempre optando por el camino de la justicia con la expectativa de que alguna vez responda. Los 14 años han demostrado que acá se va consagrando la impunidad año a año.

La justicia no pudo resolver nada, lo cual es significativo porque se trata de hombres con poder político. En Argentina no existe la cultura del “rendir cuentas al pueblo”, los funcionarios públicos de esta democracia brotada de injusticias han acumulado en su práctica política el estandarte de la IMPUNIDAD con mayúscula.
Cabe destacar que la causa tramita con el Código Penal viejo, uno de los más antiguos de Latinoamérica, donde todos los jueces que han pasado han construido impunidad. De los 22 fiscales que tuvo la causa, uno solo acusó, es decir que cumplió con la función que le correspondía. El resto se lavó las manos y cuidaron sus carreras judiciales ya que la presión de la Corte ha sido constante. Las víctimas no tenemos casi posibilidades de defendernos y quienes tendrían que hacerlo no lo han hecho. Esta corte con color reutemannista, es quien hoy tiene la última palabra sobre la causa, porque este sistema penal así lo determina. Con este recurso que ha presentado la defensa de Álvarez lo que hace la Corte es habilitarlo a que fundamente porque está pidiendo la prescripción de la causa. Pero, ¿A quién le están dando esta posibilidad? A la persona que aseguró el mismo 29 de abril en la radio, que distintos barrios no se iban a inundar y después tuvieron cuatro metros de agua, justamente los barrios donde se registró el número más alto de muertes. ¿A ese personaje le están dando la posibilidad?
Ahora la opción que queda es que el fiscal de Cámara apele y que la justicia santafesina alguna vez demuestre que puede obrar en consecuencia y que hay igualdad ante la ley. Álvarez como Reutemann son responsables político y penal, porque no avisaron lo que tenían que avisar, eso está probado. No cumplieron con las funciones que tenían que cumplir. Nuevamente la justicia le hace un guiño a los poderosos, de nuevo la impunidad encuentra un nuevo aval en el poder judicial que dice representar a todos los ciudadanos por igual. La política y la justicia santafesina deberían salir en algún momento de su permanente estado de cobardía. La lucha de los damnificados por la inundación evitable del 2003 sigue esperando que se juzgue a los funcionarios culpables del crimen hídrico, catorce años después y con cientos de vidas que ya no están.

Alberto Hammerly y Carlos Reutemann son insultados en el Hospital de Niños, 29 de abril de 2003.

Ante un panorama desesperanzador, seguimos apostando a la esperanza creyendo en la capacidad de transformar la realidad a partir de la confluencia de quienes estamos convencidos y no nos resignamos. Convocando a la organización y lucha contra la injusticia y la impunidad. Abrazando una salida colectiva con independencia de los poderes de los gobiernos, en defensa de los intereses y necesidades de la mayoría, de los pueblos. Pensemos en cuanto tiempo nos llevó condenar a los genocidas, la historia de los pueblos tienen tiempos que tienen que ver con los procesos, hay que desterrar la cultura de que ser funcionario es un pase a la impunidad de por vida. Los delitos de los funcionarios públicos deben ser imprescriptibles. La Inundación del 2003 en Santa Fe, debería ser incorporada como contenido curricular por el Ministerio de Educación. Es necesario declarar la fecha como día de duelo, con banderas a media asta, incorporándolo en la enseñanza y que en toda la provincia se haga memoria.

Nota realizada por Lautaro Castro de la CTAA Seccional Santa Fe. Publicada en la edición N° 2 de la “Revista Pasala“.

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