Mayo: el mes de las Trabajadoras y Trabajadores

Por Gustavo Martínez* | El mes de mayo para las trabajadoras y los trabajadores de la provincia de Santa Fe comienza el 29 de abril. Esa fecha marcó un antes y un después en la zona. Lo mejor y lo peor salió de cada uno en esos días, de los que estaban cerca, los que se inundaron y los que creyeron estar lejos. Algo de eso pasó en el sur provincial en diciembre de 2001, en barrios de la capital y el país.

Mayo comienza este 29 de abril, como hace 14 años cuando esas horas hacían que el cuarto mes no terminara nunca y sin embargo, con la solidaridad, la organización popular, los reclamos, las protestas, la memoria y la dignidad se vino Mayo, un mes que año tras año nos convoca a revisar la historia, reafirmando principios y proyectos.

1° de Mayo es Dignidad Obrera; ¿Hay todavía quienes se preguntan el porqué del rojo de las banderas que en el mundo flamean ese día? Y  están los que responden con otra pregunta: ¿De qué color serían esas banderas si nuestra sangre fuese de otro color?

El quinto mes es el recuerdo de los mártires de chicago, de la huelga general lanzada por las 8 horas a partir de aquel 1° de mayo de 1886: de la respuesta que las y los trabajadores del  mundo le dieron y le damos a quienes pretenden perpetuar la  impunidad, la explotación y la opresión en todas sus formas. La movilización en todo el mundo desde aquella fecha no pudo detener las ejecuciones, pero logró romper la mentira y desnudar  la trama de complicidades que durante largos años habían tejido los poderosos capitalistas con jueces, funcionarios, fuerzas de represión, y como suele pasar, la prensa:

Gustavo Martínez

Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!” (Que nadie crea que los cientos de comentarios fascistas en las redes son nuevos u originales).

También en ese momento de 1886 hubo encumbrados  dirigentes que decían “no hay razones para la huelga”, también se acusó a los huelguistas de “enemigos del orden” y afortunadamente también,  como hoy,  la respuesta fue la continuidad, profundización y generalización de las protestas. Se ha pretendido durante algún tiempo, separar la historia de los trabajadores de la historia de lucha de nuestro país. La realidad se ha encargado de esos intentos en una patria que a los empujones fue naciendo desde aquel 25 de mayo de 1810.

Así les fue a los que pretendieron pasar de largo el 1° de mayo y negar las demandas del movimiento obrero. Le podríamos preguntar a los seguidores del dictador Onganía para que cuenten cómo se encontraron con el pueblo en mayo de 1969 con el primer Rosariazo,  el Cordobazo, las protestas en Tucumán,  Corrientes y otras ciudades del país.

Pero, quizás serviría ponerle nombre y apellido a esta historia digna de la que nos sentimos herederos. Nombres y apellidos como los de Héctor Quagliaro, Mario Aguirre  y Vicente Militello, dirigentes Históricos  de ATE.  Recordarlos  junto a Raimundo Ongaro y Rodolfo Walsh a quienes el Congreso Normalizador “Amado Olmos” de la CGT de los Argentinos, que sesionó del 28 al 30 de marzo de 1968, les encomendó la redacción de un Mensaje a los trabajadores y al pueblo para distribuir masivamente el 1° de mayo de ese año.  Un documento histórico y de indiscutible actualidad, en el que entre otras tantas cosas decía: “Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha.”

*Gustavo Martínez, Secretario General de la CTAA Provincia de Santa Fe. Nota publicada en el N°2 de la Revista ‘Pasala’ de la CTAA Seccional Santa Fe.

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