#QueSeaLey #8A: Rita Segato estuvo en Paraná

Por Comunicación CTAA* | La destacada antropóloga Rita Segato visito la capital entrerriana el pasado miércoles 25 de Julio, participando en calidad de expositora en el “Conversatorio: El mandato de las Masculinidades y la violencia contra las mujeres”. Rosa García, quien es candidata a Secretaria de Igualdad de Género y Oportunidades de la CTAA Santa Fe, participó del encuentro y realizó una crónica de esta emotiva charla en vísperas del debate en el Senado por la legalización del aborto el próximo 8 de agosto. 

La destacada especialista estuvo en Paraná, en el marco de las acciones que viene llevando adelante la Asamblea Participativa de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans de la capital entrerriana. Además la antropóloga recibió el título de Doctora Honoris Causa de la UADER. La autora valoró la distinción a la que interpretó como signo de su retorno pleno a la Argentina luego del exilio.

Crónica la conferencia de Rita Segato en Paraná.
En el marco de una gran convocatoria, con mucha participación femenina, cánticos, denuncias y pañuelazos incluidos se realizó ayer la entrega al Honoris Causa y el conversatorio con Rita Segato, en la UADER.

Personalmente tuve la impresión de escuchar una larga reflexión en voz alta, con alguien que va pensando sobre sus propias ideas y se dispone generosamente a pensar con otros/as, con gran humildad. Una conversación distendida, fuera de todo academicismo y con mucha profundidad y sencillez. En términos generales fue una actividad a pura militancia, atravesada por la alegría el encuentro, la certeza de sabernos haciendo historia en estos tiempos de rebelión feminista. Una jornada conmovedora y militante; por el accionar de las compañeras de la Asamblea de mujeres, lesbianas, travestis y transexuales de Paraná, por el compromiso de Rita Segato y también de Enrique Stola quienes acompañaron como peritos de parte el pedido de jury al juez Rossi (aquel que dejó en libertad a Wagner, el feminicida de Camila García).

Rita abrió su exposición con dos anécdotas. La primera, cuando iniciaba su primera investigación en las cárceles de Brasilia. Allí durante una reunión con el funcionario a cargo del presidio, un hombre mayor les sirve café. Cuando éste se retira, el funcionario señala que era un presidiario, y que “le había pasado lo que a cualquiera le puede pasar”, se refería a que purgaba una pena por haber matado a su mujer. La segunda anécdota transcurrió durante sus investigaciones en la Universidad de Quilmes, en el marco de una entrevista con el Director del Penal de Campana. Durante un almuerzo éste relata que el hombre que entra y sale con la vajilla es un preso que “no es violento” y está preso porque fue condenado por invitar a niñas en situación de calle a mirar pornografía.

Ambas anécdotas, dice Rita, plantean a los crímenes contra las mujeres como “crímenes menores” y en realidad son crímenes de poder (de dominación, de punición, dirá en sus escritos). Relata su participación en la iniciativa Flores en el asfalto. Causas e impactos de las violencias machistas en la vida de mujeres víctimas y sobrevivientes. Destaca entre los casos analizados, el de una mujer que durante cinco años denunció las amenazas constantes de su ex esposo, de matarla a ella o a su hija. Finalmente asesinó a la niña de ambos, de 6 años. Dice Rita: “(…) la palabra, el discurso de las mujeres no puede entrar/internarse en la ‘oreja’ estatal. Desarrolla luego el concepto femigenocidio, el crimen público de las mujeres, que es leído/interpretado socialmente como crimen sexual.

El cambio en la clave de lectura lo saca del ámbito social para meterlo en el privado, deja entonces de ser político para ser sexual. Esto es así porque sobre las mujeres que circulan por el espacio público recae siempre la sospecha moral, preexiste a cualquier conducta. Las mujeres siempre tenemos que pensar primero en la mirada de los otros cuando transitamos por el espacio público, tomamos una serie de recaudos y cuidados para que no se desplieguen sospechas sobre nuestra moralidad: desde el tipo de ropa hasta el uso de maquillaje, pensamos en el lugar y el horario… porque la sospecha moral está sobre nosotras… es condenatoria de antemano. Leyendo su obra, entonces podemos entender que las violencias son actos de restitución del orden moral, por eso Rita dice que todo violador en moralizador social. La violencia “restituye” la cisura del tejido social a causa de la “transgresión” femenina.

Segato señaló que mientras preparaba la exposición y luego también, se sintió interpelada por dos tradiciones: el garantismo y el feminismo. Sobre el garantismo señaló que surgió para proteger los derechos de los sujetxs vulnerables, pero en el caso de los crímenes de género, el agresor es quien tiene el poder y aquí la garantía debe ser para las víctimas, las mujeres y los sujetos feminizados.

Respecto de la justicia, como institución del estado, señaló que en su ejercicio debe suspender el sentido común “patriarcal” para dar lugar a la perspectiva de género. Porque en los crímenes contra las mujeres se expresa/existe un mandato patriarcal de masculinidad articulado en dos ejes: uno vertical, que constituye una relación de poder entre el agresor y la víctima; y uno horizontal que es el de la fratría, la “fraternidad” entre varones. Este accionar corporativo tiene dos características: la lealtad corporativa y la jerarquía interna. Esto explica el hecho que los crímenes en grupos/bandas (como el de la manada española) son más violentos, pues la existencia de jerarquías agudizan la necesidad de mostrar/afianzar/afirmar la lealtad y la masculinidad frente al ojo del varón que porta la autoridad en el grupo (el macho “alfa”).
Entre las preguntas del público se hizo referencia a los desafíos del feminismo, ella recuperó una anécdota y una frase de su trabajo en el Salvador: “que la mujer del futuro no sea el hombre que dejamos atrás”.

Cerro su exposición diciendo: “las mujeres tenemos la política en nuestras manos”.
Luego vinieron las fotos, las selfies, un nuevo pañuelazo, toda la emoción del mundo y tantísimos abrazos. Que así sea, Rita, por las que ya no están, pero siguen presentes. Que el feminismo pueda como movimiento político transformar esta opresión en nuevas libertades y modos de ser/pensar/sentir en igualdad, diversidad y sororidad. Nos fuimos pensando: se va a caer, se va a caer… y que sea Ley.

Es Rita y brilla más que la Hayworth

Rita Segato es antropóloga y feminista. Estuvo fuera de Argentina muchos años, y actualmente vive en Tilcara. Su trabajo se vincula a la violencia de género, y las relaciones entre género, racismo, nación y colonialidad. Ayer la Universidad Autónoma de Entre Ríos le entregó la máxima distinción académica: El Honoris causa. Sobran las razones para entender el sentido del merecidísimo premio, pero nunca está demás recuperar aspectos centrales de su trayectoria intelectual.

Entre sus producciones más importantes se encuentran: Las Estructuras Elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los Derechos Humanos; La nación y sus otros: raza, etnicidad y diversidad religiosa en tiempos de políticas de la identidad; La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado; Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres, ambos estudios compilados luego por la editorial Traficantes de sueños en La guerra contra las mujeres; La crítica de la colonialidad en ocho ensayos, y el último: Contrapedagogías de la crueldad, por citar sólo algunas.

* Rosa García, candidata a Secretaria de Igualdad de Género y Oportunidades de la Lista Nº 1 “Germán Abdala” de la CTAA ciudad de Santa Fe. 

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